A M E R
ASOCIACIÓN MEXICANA DE ESTUDIOS RURALES A.C.
Con Registro en el RENIECYT - CONACYT

DECLARATORIA

Puebla, Puebla, 24 al 27 de mayo de 2011

DECLARATORIA DEL 8º CONGRESO
Campesinos y procesos rurales: diversidad, disputas y alternativas,
Puebla, Puebla, 24 al 27 de mayo de 2011

El 8º Congreso Nacional de la AMER, Campesinos y procesos rurales: diversidad, disputas y alternativas, celebrado del 24 al 27 de mayo de 2011 en los recintos de la BUAP, en la Ciudad de Puebla de Zaragoza, Puebla, ratificó el compromiso de investigadores, profesores, estudiantes y participantes de las organizaciones de la sociedad civil y campesinas de pugnar por un desarrollo sustentable con equidad y justicia social en el campo mexicano y las sociedades rurales.
En el marco de este evento, se discutieron 530 ponencias distribuidas en 104 mesas temáticas, en las cuales se abordaron las profundas transformaciones sociales, económicas, políticas y ambientales que afectan el medio rural en el país. Los resultados de las investigaciones y ponencias magistrales presentadas muestran un agro y una población rural que, al igual que otros sectores de la población mexicana, es víctima de un modelo de desarrollo fracasado. El modelo neoliberal se ha traducido en incertidumbre e inseguridad asociadas a la presencia de múltiples grupos armados en el campo, una mayor pérdida de autosuficiencia alimentaria, despojo del territorio y recursos naturales, para el aprovechamiento minero del subsuelo entre otros usos, acaparamiento del agua del subsuelo, monopolización de la producción de semillas y alimentos, a favor de grandes empresas y corporaciones, principalmente multinacionales.
El costo ha sido alto en vidas humanas por la migración, el desempleo, la violencia y erosión del tejido social sin mencionar el deterioro de la salud de los mexicanos por los cambios en los patrones alimenticios. Los impactos sobre el medio ambiente incluyen la degradación de nuestros suelos, el agotamiento del agua, así como la pérdida de la biodiversidad. Estas realidades, tangibles y documentadas, han sido propiciadas por las fuerzas intensificadas de la globalización neoliberal y las políticas multilaterales hegemónicas, basadas en el libre comercio que han descuidado la importancia del mercado interno. Este modelo ha afectado y afectará aún más el patrimonio natural y nuestra soberanía en todos los ámbitos e inclusive se viven consecuencias negativas para la sociedad mexicana en su conjunto.
De esta manera, nos sumamos al reclamo y propuestas de organizaciones agrupadas en la Campaña SIN MAIZ NO HAY PAIS y centramos nuestro pronunciamiento en la defensa irrestricta de la soberanía alimentaria basada en el maíz como bien patrimonial emblemático de nuestra alimentación. Cabe recordar que el maíz no sólo es el producto agrícola más importante en México, sino la esencia de la identidad y cultura de los HOMBRES Y MUJERES DE MAIZ.
Ante estos escenarios, una parte importante de las ponencias puso énfasis en la resistencia de las sociedades rurales frente a los embates del modelo neoliberal sobre sus territorios y en los esfuerzos por desarrollar estrategias, prácticas colectivas en torno al saber tradicional, formas creativas de inserción en el mercado global, creación de mercados orgánicos, agricultura urbana, entre otros temas. Todo ello, con el afán de generar procesos interculturales más equitativos, de alcanzar la plena ciudadanización de los actores rurales y defender nuestro enorme y variado patrimonio natural que nutre las identidades culturales en nuestro campo mexicano. Destaca el caso de las mujeres, cuya presencia es cada vez más relevante en el escenario rural y son las que más sufren los efectos de la violencia y del desgarramiento del tejido familiar y comunitario.

POR TODO LO ANTERIOR, NOS PRONUNCIAMOS POR:
• Reorientar radicalmente las políticas públicas para construir un modelo agroalimentario con base en la soberanía alimentaria que permita la integración de nuestra diversidad biocultural, la revalorización y fomento de la agricultura campesina e indígena solidaria y el abasto de alimentos de calidad que mejoren la salud de la población y la economía de los consumidores. Para ello y frente al cambio climático se requiere de políticas claras de fomento, con precios justos para productos agrícolas, mecanismos de financiamiento adecuados y de capacitación con enfoques agroecológicos y participativos, que cesen los embates contra el territorio agrario y patrimonio natural por parte de “los nuevos hijos predilectos del régimen”: el gran capital nacional y las empresas transnacionales.
• Aportar, desde las instituciones científicas públicas del país y los saberes locales, conocimientos y tecnología apropiada para recuperar y sostener la soberanía alimentaria local y nacional, y que estas instituciones no estén sólo al servicio de una agricultura empresarial e intensiva con mayor impacto ambiental negativo.
• Apoyar y fortalecer los movimientos sociales y campesinos en la lucha por la defensa de su territorio, sus derechos ciudadanos (de género, étnicos, generacionales) así como su autonomía, patrimonio natural, diversidad cultural y modos de vida.
• Rechazar categóricamente la invasión del maíz transgénico ya que todo el territorio mexicano es centro de origen y diversificación de las razas nativas de maíces. La reciente inclusión y reafirmación del derecho a la alimentación del pueblo en nuestra Constitución Política es sin duda un avance; sólo una estrategia ciudadana respaldada por el gobierno y el poder legislativo podrá alcanzar con hechos concretos la defensa y desarrollo de la agricultura campesina y de nuestro patrimonio alimentario.

LA AMER SE PRONUNCIA EN CONTRA:
• Del uso del maíz y plantaciones de otros cultivos como bio-reactores para la producción de biocombustibles y biofarmacéuticos, ya que eso llevaría a una invasión de tierras necesarias para la producción de alimentos y a uno de los mayores riesgos para la salud de millones de mexicanos.
• Del desmantelamiento territorial y afectación al tejido social como consecuencia de varios factores como el despojo de tierras por megaproyectos transnacionales, la migración y por la violencia y el terror asociados a la delincuencia y la infructuosa respuesta estatal a ésta.
• De la intervención directa del Ejecutivo Federal a favor de empresas transnacionales agroalimentarias (como Nestlé, Monsanto, Walmart) que inciden en el debilitamiento de la agricultura campesina y de los mercados locales.
• De la “criminalización” de los movimientos sociales que defienden los territorios y recursos de los pueblos y la militarización del país.

Finalmente, la AMER, en la búsqueda de un diálogo de saberes, ratifica sus objetivos de propiciar la vinculación a través de la investigación académica con las organizaciones sociales, organismos gubernamentales y no gubernamentales, con quienes se coincida en el interés y la finalidad de lograr un desarrollo sostenible, que garantice una vida digna y humana de las poblaciones rurales y urbanas.

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Puebla, Puebla, BERNARDO MANCANO ARTICULO FINAL DE LA CONFERENCIA MAGISTRAL

BERNARDO MANCANO ARTICULO FINAL DE LA CONFERENCIA MAGISTRAL DEL 8º CONGRESO

CAMPESINOS Y PROCESOS RURALES: DIVERSIDAD, DISPUTAS Y ALTERNATIVAS

Coordinador de la Cátedra UNESCO de Educación del Campo y Desarrollo Territorial
Profesor del Programa de Post Grado en Geografía de la Universidad Estatal de Sao Paulo.
bernardo@pq.cnpq.br

INTRODUCCIÓN
Es un gusto y honor hacer la conferencia magistral del VIII congreso de la Asociación Mexicana de Estudios Rurales (AMER) “Campesinos y procesos rurales: diversidad, disputas y alternativas”
Estoy muy agradecido a Isabel Mora Ledesma por la invitación y a Hubert de Grammont por haber sugerido mi nombre. Estoy muy agradecido a todos los compañeros de México que comparten sus trabajos y principalmente sus esfuerzos de trabajo con nosotros. ...continua bajar archivo

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San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, 21 de agosto 2009

DECLARATORIA DEL 7º CONGRESO
El Campo Mexicano sin Fronteras.
Problemas comunes, alternativas compartidas

San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, 18 al 21 de agosto 2009

El 7º Congreso de la AMER, celebrado del 18 al 21 de agosto de 2009 en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, contó con una amplia participación e importantes debates entre los estudiosos y las estudiosas del campo mexicano y de las sociedades rurales. Las ponencias presentadas fueron producto de investigaciones y análisis llevados a cabo antes del severo recrudecimiento de la crisis económica y social del país en el año 2009. Sin embargo, en las mesas de discusión se pudieron anticipar algunas perspectivas y escenarios futuros, que seguramente traerán cambios significativos para la sociedad mexicana en su conjunto.
En las 400 ponencias, distribuidas en 90 mesas, integradas a 10 comités temáticos, desde distintas disciplinas se abordaron las diversas problemáticas del mundo rural actual, cuyo
común denominador han sido las aceleradas transformaciones inducidas por la globalización neoliberal, estrategia central en la expansión del modelo de desarrollo capitalista hegemónico actual.

Este modelo, que expresamente excluyó a los campesinos e impuso nuevos procesos productivos, estructuras laborales y comerciales, las cuales privilegiaron a la agricultura empresarial y el desarrollo urbano-industrial, indujo profundas transformaciones económicas, sociales, culturales y territoriales en el mundo rural. Los resultados se leen en el debilitamiento de las estructuras comunitarias, la destrucción de la economía y cultura campesina, la consecuente emigración rural, dispersión y fragmentación social, con lo cual se han profundizado y agravado las desigualdades y la pobreza en el campo y se ha precipitado la devastación de los recursos naturales del país.
El tema migratorio tuvo una presencia importante en este congreso, lo que evidencia la relevancia social de este fenómeno que abarcó un amplio espectro de la compleja problemática, la cual, sin duda, considera los distintos efectos que provoca la migración en las comunidades rurales, teniendo como telón de fondo la crisis del campo mexicano. Si bien la migración transnacional retiene la atención de los estudiosos del mundo rural, también ha sido destacado el fenómeno masivo de migración jornalera que afecta, hoy en día, antiguas regiones de atracción, las cuales, ante la caída de los precios de los productos agrícolas, se han convertido en expulsoras netas de fuerza de trabajo hacia zonas de agricultura intensiva.
Resalta la reflexión sobre los diversos impactos de la migración nacional e internacional, tanto para las comunidades como para las familias y sus integrantes, problemas que atañen, entre otros aspectos, a la salud y la educación de los miembros de las familias que migran, sus diferentes manifestaciones y consecuencias en un mundo que privilegia el capital y excluye al trabajo, reflejando el carácter multidimensional del fenómeno.
Los profundos cambios demográficos que están ocurriendo en el mundo rural guardan relación directa con el fenómeno migratorio, ya que ante la imposibilidad de acceder a tierra para cultivar y la escasez de empleos en sus localidades, los jóvenes optan por la emigración. En consecuencia, advertimos un envejecimiento de las comunidades y la feminización de las actividades agrícolas. Los estudios sobre el impacto de las transformaciones ya mencionadas en la vida de los adultos mayores y las mujeres, actores durante mucho tiempo invisibilizados, cobran importancia creciente en los estudios rurales.
Al igual que en los congresos anteriores, la discusión sobre la severa problemática ambiental que enfrenta el país se sustentó en una amplia gama de investigaciones provenientes de muy diversas regiones del país. Particularmente alarmantes son las ambiciones del capital transnacional sobre los recursos que México comparte con Centroamérica, como agua, biodiversidad, petróleo, minería y la cultura de sus pueblos indígenas. En Chiapas, por ejemplo, se tienen registradas alrededor de 50 concesiones mineras a empresas de Canadá que atentan contra el medio ambiente y contra el tejido social de la población campesina e indígena. El Proyecto de Integración y Desarrollo de Mesoamérica (antes Plan Puebla Panamá) ha avanzado de manera callada en su área de influencia, mediante la construcción de infraestructura que facilitará la implantación de grandes empresas transnacionales, amenazando y destruyendo el patrimonio cultural y ambiental de las poblaciones rurales. Se contó con el importante testimonio de campesinas y campesinos indígenas de Guatemala y México, quienes enfáticamente rechazan las intervenciones y desde sus comunidades luchan por detener estos procesos, enfrentando frecuentemente la discriminación y violación a sus derechos humanos.
En conjunto, los procesos mencionados están comprometiendo de manera severa la seguridad y autosuficiencia alimentaria de nuestro país, la salud de la población y la soberanía alimentaria de México. Estos fenómenos se expresan abiertamente en la crisis de la producción agropecuaria, forestal y pesquera, la creciente dependencia de la importación de alimentos básicos (maíz y leche), el control de la comercialización por las redes de acaparadores, y ante todo, en la inusitada expansión del dominio que ejercen las empresas agroalimentarias transnacionales a todo lo largo y ancho del país.
La compleja problemática de la producción de maíz, usado como materia prima para la expansión ganadera y el desarrollo de agro-combustibles, la disyuntiva de su aprovechamiento en la producción de alimentos básicos, carne o energéticos; la trascendencia de su diversidad genética en el nuevo orden agroalimentario y frente al cambio climático; la importancia y dificultad para la conservación de su diversidad in situ, fueron ampliamente analizados en los diversos foros del congreso. Las evidencias científicas de la pérdida en la biodiversidad y cultura de maíz como consecuencia de la serie de transformaciones rurales ya mencionadas, son particularmente dramáticas en el marco de la legislación vigente (Ley de Semillas, Ley de Bioseguridad), con lo cual se compromete aún más nuestra soberanía alimentaria. Las autoridades de la SAGARPA y la SEMARNAT, en alianza con algunos investigadores y las compañías semilleras transnacionales, están poniendo en peligro los acervos de los maíces mexicanos y a México en su calidad de Centro de Origen y Diversificación Genética. La contaminación de los maíces mexicanos por parte
de los maíces transgénicos es un hecho demostrado por varios estudios.

Frente a los profundos problemas mencionados, las intervenciones de políticas, de programas gubernamentales y de organismos civiles, resultan insuficientes en el ámbito micro para que la población alcance mejoras en su calidad de vida, la gestión efectiva del desarrollo rural y urbano o para que logre resistir, incorporarse o adaptarse a las externalidades que impone la globalización.

Frente a este escenario, en distintas mesas y foros, se refirió la emergencia y multiplicación de estrategias de resistencia entre la población, de revitalización de saberes, de recuperación y defensa de su patrimonio natural, de procesos culturales e identitarios a los que están recurriendo las comunidades rurales, organizaciones sociales y políticas de los campesinos, en búsqueda de participación social, autonomía y formas de gobierno propias, como de la construcción y defensa de su territorio. En estos procesos de resistencia la participación y el liderazgo de las mujeres ha sido y sigue siendo crucial.

Por la urgencia de poner en la agenda nacional el fortalecimiento de la seguridad y soberanía alimentaria desde las condiciones y requerimientos de nuestro país, considerando las bases culturales, de arraigo e identidad, ante la situación que vive el campo mexicano, los participantes del 7º Congreso de la AMER nos pronunciamos por:

1. Fomentar, valorar y apoyar las posibilidades de los pequeños productores, mayoritarios en nuestro país, quienes a partir de recursos propios sostienen su producción para abastecer los mercados regionales y locales, como mediadores equitativos entre productores y consumidores en espacios de intercambio de productos orgánicos y de comercio justo.

2. Apoyar acciones encaminadas a posicionar el maíz y su diversidad como un recurso estratégico para la soberanía alimentaria y nacional y emplazar a los centros de investigación públicos a fortalecer los sistemas de producción, acorde con las necesidades de los agricultores y de conservar la biodiversidad del maíz.

3. Una moratoria indefinida de la siembra de los organismos genéticamente modificados, en especial de los cultivos que México es Centro de Origen y Diversificación Genética, así como por la restitución en la Ley de Bioseguridad y Organismos Genéticamente Modificados del concepto de Régimen Especial del Maíz, que ha sido minimizado y virtualmente excluido en el Reglamento de la misma Ley.

4. La revisión de la Ley Sobre Producción y Certificación de Semillas, la cual debe reconocer las semillas nativas mesoamericanas y por la derogación del artículo 33 de dicha ley, el cual criminaliza a los campesinos e indígenas que intercambien o comercialicen sus semillas tradicionales.

5. Rechazar la creciente penetración de empresas transnacionales en el campo, que se apropian de recursos vivos y minerales, y atentan contra el patrimonio natural de la población rural y la población en general.

6. Valorar las experiencias y desempeño de las mujeres a nivel de la organización familiar y comunitaria en la seguridad alimentaria.

7. Considerar la heterogeneidad productiva, tecnológica y socioeconómica rural para que se construya, difunda, transmita y utilice el conocimiento con el fin de estructurar procesos de desarrollo sustentable, tomando en cuenta sus características, especificidades y dinámicas propias en el diagnóstico, planeación y ordenamiento del territorio, incluyendo los sistemas rurales-urbanos considerados en toda su complejidad y potencialidad.

8. Contribuir en la generación de conocimientos para la inclusión de la transversalidad de género como una dimensión del desarrollo.

9. Impulsar las distintas formas de resistencia de los grupos sociales, de identificación social y de identidad, surgidas como parte de la defensa de cultura, territorios y espacios rurales.

10. Fortalecer los sistemas tradicionales y la adopción y adaptación de nuevos sistemas de producción, más diversificados e intensivos, que generen mayores beneficios a los pequeños y medianos productores.

11. Garantizar el respeto a los saberes y prácticas tradicionales de los pueblos a través de la intervención en los procesos de formación y acompañamiento de las instituciones educativas sosteniendo un impacto cultural responsable en las zonas en que se inscriben.

12. Definir, con la participación de la población y autoridades, las medidas necesarias de prevención, mitigación, control y adaptación que permitan enfrentar los riesgos hidrometeorológicos que generan vulnerabilidad ambiental y económica.

13.
Establecer espacios de comunicación que vinculen a las estructuras comunitarias con las instituciones del Estado, en un proceso participativo y multidireccional que permita la negociación de soluciones.

14.
Respetar y reconocer la autonomía de los pueblos indígenas, basada en las prácticas tradicionales adaptadas a la actualidad.

15.
Reconocer el papel de las organizaciones y los movimientos sociales en el campo mexicano en la construcción de autonomía, ciudadanía y negociación en el sistema político.

16.
Defender el real ejercicio y cumplimiento de los derechos humanos de todos los grupos rurales, pueblos, organizaciones, mujeres, jóvenes. De manera especial llamamos a defender los derechos de los migrantes y jornaleros, tanto de aquellos que cruzan la frontera y son criminalizados, como de los que se insertan a flujos de migración interna, para laborar en las grandes empresas agrícolas, en condiciones de extrema precariedad y sin ningún tipo de protección social.

17.
Exigir justicia en el más amplio sentido para la solución a los problemas legales de violación de derechos humanos, específicamente en el caso de los sucesos de Acteal, en que los miembros de la AMER no podemos permanecer al margen, no sólo por haber llevado a cabo nuestro congreso en Chiapas, sino porque nuevamente una decisión de la Corte Suprema de Justicia de la Nación deja en la impunidad un crimen tan grave como el ocurrido en esta zona de los Altos de Chiapas. Asimismo demandamos la revisión de otros procedimientos judiciales impugnados, como es el caso de los presos de Atenco, injustamente sentenciados a desmedidas condenas.

18.
Rechazar la creciente militarización en el campo y en el país en general, ante el pretexto de combate del narcotráfico, dada la espiral ascendente de la violencia que genera.
Hacemos un llamado a formar recursos humanos y trabajo de investigación multidisciplinaria, en conjunción con las universidades, centros académicos y organizaciones, con capacidad para:
a) revalorar la cultura originaria y fortalecer la identidad y sentido cultural
b) promover la defensa cultural para garantizar la reproducción permanente de la sociabilidad comunitaria
c) reconocer y respetar los modos de vida y las diferencias culturales
d) combatir la discriminación, el racismo y las asimetrías educativas y valorativas
e) promover la autonomía étnica, autodefinición, autoorganización y autogestión
f) potenciar la riqueza de la diversidad cultural en la construcción de una sociabilidad incluyente
g) defender el patrimonio natural y cultural de nuestro país
h) preservar el cultivo, semillas y diversidad del maíz mexicano en toda su expresión
h) promover el desarrollo rural sustentable con equidad y justicia social.
Afirmamos que la enorme riqueza de los aspectos abordados en el Congreso, por sí misma
representa una contribución a una agenda de investigación y política agraria que la AMER
seguirá fomentando.

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Veracruz, Veracruz a 26 de octubre de 2007

DECLARATORIA DEL CONGRESO
Encrucijada del México Rural:
Contrastes regionales en un mundo desigual

Veracruz, Veracruz, 22 al 26 de octubre de 2007

Nos enfrentamos a un escenario sumamente preocupante como resultado de las condiciones desfavorables en que se ha dado la inserción de la economía nacional en la globalización trasnacional. El primero de enero de 2008 con el inicio de la nueva fase del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), se pretende consumar la apertura comercial definitiva para el maíz, frijol, leche y azúcar, sin importar que con ello se acentúen las críticas condiciones sociales, económicas, culturales y políticas que hoy se viven en el campo mexicano. Esto es resultado no sólo de la falta de voluntad política para enfrentar los problemas de las sociedades rurales y particularmente para llevar a cabo la renegociación favorable del TLCAN sino de la continuidad de una política pensada e instrumentada para favorecer a un pequeño grupo de empresas trasnacionales y a sus socios locales, promovida por gobiernos comprometidos con el modelo neoliberal, gobiernos con escasa credibilidad en amplios sectores de la población

Mientras un pequeño sector privilegiado y vinculado a los mercados mundiales concentra los beneficios de este modelo, la mayoría de la población y millones de pequeños productores enfrentan sus efectos más negativos, al ver amenazadas día a día las estrategias que garanticen su subsistencia y sometiéndose a procesos más profundos y complejos de desigualdades sociales, económicas, de género, culturales y políticas que constituyen cada vez más un obstáculo para avanzar en el bienestar, crecimiento económico y en el establecimiento de formas democráticas de participación. Los efectos de este modelo excluyente se observan en la concentración de los recursos y la riqueza y en la caída de la producción nacional con la creciente dependencia de las importaciones de alimentos.

A esto se añade el impulso mundial a la producción de agrocombustibles, que ya ha impactado los precios internacionales del maíz, y repercutido en severos incrementos al precio de los alimentos básicos. El modelo tecnológico se ha impuesto sin considerar los efectos ambientales, que incluyen la pérdida de importantes recursos naturales, destrucción de bosques, contaminación de aguas, pérdida de la biodiversidad, y con ello la amenaza de la desaparición de culturas ancestrales.

Entre otros efectos, destaca la migración de cientos de miles de hombres, mujeres y cada vez más niños, quienes tienen como única opción, salir de sus lugares de origen en busca de medios para ganarse la vida, aún cuando las condiciones de la migración ponen en riesgo sus vidas y aquellos que logran pasar las barreras migratorias transnacionales y el racismo antimexicano, se enfrentan a un mercado laboral hostil, en el cual se generan espacios propicios para la violación de sus derechos humanos.

Las políticas compensatorias que se aplican como base de la denominada política social, operan como un paliativo para la pobreza, que lejos de amortiguar la falta de apoyos productivos y de inversión o de reflejarse en condiciones de bienestar, han servido para facilitar la migración.

Los programas de educación para los jóvenes del campo, y particularmente para la población indígena, están lejos de contribuir a la valoración de lo propio y a incorporar lo mejor del conocimiento universal para la solución de los problemas. Tampoco sirven para facilitar un diálogo intercultural tan urgente en nuestra sociedad, que nos permita desde una visión histórica debatir un proyecto de futuro basado en la equidad y la justicia.

Reconocemos que a lo largo de estos años han surgido múltiples expresiones sociales de resistencia frente al modelo y sus efectos; desde experiencias que se desarrollan a nivel local, movimientos que demandan cambios profundos y acciones sociales que exigen la garantía de los derechos civiles, económicos, sociales, culturales y políticos para la población.

Reconocemos la justeza de las demandas de los pueblos indios y consideramos que un cambio fundamental de su situación basado en el reconocimiento de sus derechos y en la valoración de su aporte productivo, cultural y económico a la sociedad, debe ser prioridad nacional.
Hay también a lo largo del campo mexicano múltiples evidencias del esfuerzo que hombres y mujeres realizan para enfrentarse a condiciones tan adversas y a continuar produciendo mediante prácticas que buscan el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales, la conservación de las variedades locales, de las semillas y la agrobiodiversidad mesoamericana.

Sin embargo, enfrentan serias dificultades para mantener estos esfuerzos ante la burocracia y apatía gubernamentales, o ante sus abiertas acciones para facilitar el despojo de los recursos y el saqueo de la naturaleza en manos de ejidos y comunidades.

ANTE ESTE ESCENARIO, LOS ASISTENTES AL VI CONGRESO DE LA AMER SE PRONUNCIA POR :

• Demandamos el establecimiento de una nueva estrategia nacional por la soberanía alimentaria y el derecho a una alimentación sana, por la sustentabilidad ambiental, la equidad y la justicia para el campo mexicano.

• Exigimos la renegociación del TLCAN en su capítulo agropecuario y la suspensión de la apertura total a las importaciones de maíz, frijol, leche y azúcar programada para el 2008.

• Convocamos a apoyar la Campaña Nacional en Defensa de la Soberanía Alimentaria “Sin maíz no hay país”, por la reactivación del campo mexicano.

• Hacemos un llamado al legislativo mexicano a revisar el marco legal para el campo (como la ley federal de producción, certificación y comercialización de semillas y la ley de bioseguridad) poniendo por delante la soberanía nacional sobre el interés de un pequeño grupo de empresas trasnacionales.

• Exigimos completa regulación y vigilancia para evitar la experimentación e introducción comercial de organismos genéticamente modificados, en especial para el maíz.

• Nos pronunciamos por una política que reconozca y compense a las y los productores del campo, especialmente a los indígenas, por la custodia del agua, la diversidad biológica y la agrobiodiversidad que han hecho de nuestro país una región megadiversa a nivel mundial.

• Nos pronunciamos por el impulso a una política educativa y de investigación que se apoye en los conocimientos de las y los campesinos e indígenas como base para la búsqueda de alternativas que nos permitan enfrentar los severos problemas nacionales, regionales y locales. En lo relativo a la educación para jóvenes del campo demandamos inversión en infraestructura y personal docente, así como incorporar las nuevas tecnologías educativas.

• Demandamos que se garantice el derecho de los pueblos originarios a medios de comunicación propios en los términos establecidos constitucionalmente.

• Demandamos al Estado mexicano la defensa integral de los derechos y la dignidad de los migrantes mexicanos en el extranjero y el respeto para los migrantes de otros países en tránsito por el nuestro.
Llamamos a la sociedad en general a sumarse e estas demandas y a apoyarlas por todas las vías y en todos los espacios.

Comité Ejecutivo Nacional:
Presidenta: Dra. Martha Judith Sánchez Gómez, IIS UNAM; Vice Presidenta: Dra. Isabel Mora Ledesma,
El Colegio de San Luis; Secretario: Dr. Jorge Morett Sánchez, Universidad Autónoma Chapingo;
Tesorero:
Dr. Boris Marañón Pimentel, IIEc UNAM. Vocales: Dra. Yolanda Castañeda Zavala, UAM Azcapotzalco;
Dra. Beatriz Canabal Cristiani, UAM Xochimilco; Dra. Verónica Vázquez García, COLPOS; Mtro. Carlos
Tejeda Cruz, UNACH, Dra. Sylvia Gijón Ruiz, UABJO; Dr. Ricardo Pérez Avilés,

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Oaxaca, Oax. a 28 de mayo de 2005

DECLARATORIA DEL CONGRESO
Balances y prespectivas del campo mexicano:
a más de una década del TLCAN
y del movimiento zapatista
Oaxaca, Oaxaca, 25 al 28 de mayo de 2005

1994 marcó el inicio de una etapa más de la crisis que ha transformado el campo mexicano. Ese mismo año el movimiento zapatista surge como contrapuesta al proyecto neoliberal a la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN ). L a idealización del modelo neoliberal con su visión del mercado como motor del desarrollo dio origen a un conjunto de políticas cuyos efectos negativos sobre la producción y las condiciones de vida de la población nacional son cada día más evidentes. Una de las políticas privilegiadas en este modelo ha sido la de mercantilización de las tierras con efectos negativos sobre el patrimonio de las familias campesinas y sus redes sociales, acelerando la degradación ambiental. La apertura indiscriminada de los mercados, junto al retiro de los apoyos estatales a la producción agropecuaria nos ha colocado en situación de desventaja competitiva. Como consecuencia se redujeron las posibilidades de mantener una dinámica productiva capaz de generar los empleos e ingresos que la sociedad rural requiere. A una década del TLCAN uno de los efectos más pernicio sos de este modelo es la creciente emigración de cientos de miles de mexicanos que, aún a riesgo de sus propias vidas, van en busca de las alternativas que en sus lugares de origen les son negadas. Las políticas públicas asistencialistas y clientelares destinadas a quienes se quedan, principalmente mujeres, ancianos y niños, no sólo son inadecuadas para un mejoramiento sustancial de su situación sino que representan, en el caso de las mujeres, esquemas de dependencia de una sociedad patriarcal y un incremento desmedido de sus cargas de trabajo.

En síntesis, hoy el campo es dramáticamente mas pobre, con menos capacidad competitiva, con un saldo ambiental negativo y con menos opciones para reproducir los modos de vida para las generaciones que vienen y para defender la soberanía de nuestro país.

FRENTE A ESTA SITUACIÓN LA AMER, EN SU V CONGRESO REALIZADO ENTRE EL 25 Y EL 28 DE MAYO EN LA CIUDAD DE OAXACA SE PRONUNCIA POR :

•  políticas que garanticen la soberanía y seguridad alimentaria del país y por la defensa de nuestros recursos naturales; •  el cumplimiento de los compromisos establecidos en el Acuerdo Nacional para el Campo por parte del Gobierno Federal; •  acciones efectivas del estado en defensa de los derechos humanos y de la vida de los y las migrantes; •  y el respeto a todos los Acuerdos llegados con el gobierno de México sobre la defensa a los derechos de los pueblos indígenas Dado el importante lugar que ocupa nuestro país por su megadiversidad, asumimos que tanto la sociedad como el gobierno debemos valorar la importancia de los saberes locales que ayudan a conservar la diversidad genética y a producir una parte importante de nuestros alimentos, ahora amenazados por intereses corporativos de empresas biotecnológicas. De esta manera: •  nos declaramos en contra de la aprobación de Leyes poco restrictivas que promueven los cultivos transgénicos, poniendo en riesgo la diversidad genética del país y nuestra salud. •  y convocamos al poder legislativo a llevar a cabo las reformas necesarias para proteger la biodiversidad y nuestros recursos estratégicos, siempre y cuando todas las propuestas de Leyes hayan sido discutidas ampliamente por todos los sectores de la población . Por otra parte, exigimos enérgicamente: •  el cese a la represión contra activistas ecológistas que defienden sus recursos forestales y el agua. •  un alto al desmantelamiento de las instituciones de enseñanza, investigación y cultura referidas al mundo rural ya que cumplen un importante papel en la generación de conocimientos y a la solución de los graves problemas del campo. Además es imprescindible un incremento de los recursos destinados a estas instituciones. •  la realización en forma sistemática el Censo Nacional Agropecuario, como fuente de información esencial sobre el estado del campo mexicano.

Hacemos un llamado a los actores sociales y políticos a superar nuestras diferencias para trabajar en la construcción de los acuerdos políticos necesarios para definir la agenda del desarrollo rural sustentable e incluyente del país. Para ello se requiere de una gran alianza nacional con otros sectores sociales para impulsar un proyecto alternativo de nación que de respuesta a los grandes rezagos históricos de nuestra sociedad.

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Oaxaca, Oax. a 11 de diciembre de 2006
SITUACIÓN DE OAXACA 2006

A LOS TRABAJADORES ACADEMICOS Y ADMINISTRATIVOS DEL CIESAS AL PUEBLO DE MEXICO

Desde hace varios meses el pueblo de Oaxaca organizado en la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, ha sido objeto de la más brutal represión por Ulises Ruiz Ortiz, espurio gobernador de Oaxaca. El día 25 de noviembre cuando se realizaba una marcha pacífica en la Ciudad de Oaxaca y se cumplía con el acuerdo de cercar a la Policía Federal Preventiva, con el propósito de exigir su salida, agredieron a compañeros y compañeras de la APPO , lo cual derivó en un enfrentamiento. Donde mientras la policía lanzaba gases lacrimógenos y de gas pimienta, el pueblo de Oaxaca respondió con piedras y palos para defender ese espacio, donde realizábamos nuestras reuniones, hasta que avanzaron y nos desalojaron.

Ese día el gobierno foxista con la anuencia de Calderón le deja las manos libres a Ulises Ruiz para asesinar, torturar y detener a cientos de personas que participaron en la movilización del 25 de noviembre, existen testimonios de como la PFP con sus camionetas pasaba sobre los cuerpos de las personas que se atravesaban a su paso y las asesinaban y de inmediato levantaban los cuerpos aventándolos a sus camionetas, sin importarles que fueran niños(as), ancianos(as) , hombres o mujeres y si tenían relación o no con la APPO . El clima de terror desatado por Ulises y sus cómplices ha tenido costos muy altos, durante la noche la PFP ha realizado cateos a domicilios particulares diariamente, cuando recorren las calles detienen a cualquier ciudadano que les parezca sospechoso, y si es joven,  es un delito tener el cabello largo, cargar mochila o vestirse de negro porque son acusados de pertenecer a la asamblea de los pueblos, quienes después de ser torturados, son encarcelados e incomunicados.

Cabe señalar que el día 25 de noviembre fueron quemados varios autobuses e incendiados varios edificios en la ciudad por sicarios y paramilitares al mando de Ulises Ruiz, quien después culpó a la APPO de ello. Nuestros compañeros (as) detenidos son tratados como prisioneros de guerra y los han enviado a los penales de la Palma , Nayarit y Tamaulipas, por ser considerados delincuentes de alta peligrosidad, sin averiguación ni investigación alguna, e incluso aunque estén amparados. Así inició su gobierno Felipe Calderón deteniendo a nuestros compañeros concejales,  entre quienes se encuentra Flavio Sosa Villavicencio, Marcelino Coache y los demás miembros de la APPO que los acompañaron a una conferencia, un día antes en que se realizaría el "diálogo" con gobernación.

En el caso de los desaparecidos se presume varios han sido asesinados, ya que los  paramilitares, recogen los cuerpos y los desaparecen en el río o carreteras cercanas a Oaxaca. Esta es la situación y dolor que está padeciendo nuestro pueblo, este es el gobierno que en el nombre de dios ha llenado de sangre a nuestra población, los maestros también están siendo sacados de sus escuelas, teniendo como testigos a los niños(as) que reciben clases, lo mismo está sucediendo en las comunidades campesinas e indígenas. Los retenes detienen a los vehículos y autobuses y se ha detenido a varias personas.

Por lo anterior pedimos su solidaridad activa enviando información a los diversos contactos nacionales e internacionales, a luchar por la libertad de nuestros compañeros presos políticos, la presentación de nuestros desaparecidos con vida, la cancelación de las órdenes de aprehensión contra los miembros de la APPO y la salida de Ulises Ruiz Ortiz.

Quienes escribimos esta información somos compañeras concejales de la APPO , y nos encontramos en esta Ciudad para buscar la solidaridad de su sindicato, quien de inmediato nos ha brindado su apoyo incondicional, por lo que estaremos el  jueves 14 de diciembre a las 12 horas en la Sala Juárez del CIESAS,  proyectando unos videos de la situación que prevalece en nuestro pueblo. Esperamos que nos acompañen y que ahí conversemos.

Zacatecas, Zacatecas a 22 de Octubre de 2001
DECLARATORIA DEL CONGRESO
Los actores sociales frente al desarrollo rural

Zacatecas, Zacatecas, 22 al 26 de octubre de 2001
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Lic. María Cecilia Oviedo, Instituto de Investigaciones Sociales UNAM, 2° piso, ala "E", cubículo 04, Circuito Mario de la Cueva s/n, Ciudad de la Investigación en Humanidades, Ciudad Universitaria.Teléfono y fax: (55) 5622 7508,
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